Por fin hemos tenido un ratito para preparar la receta del HEMC#29 de este mes, además los dos “chefs” del Caserío de Janire, mi mujer y yo.
En esta ocasión el ingrediente protagonista era el calamar, así que hemos cocinado unas croquetas de calamar en su tinta que resultan espectaculares. Ya me lo contareis…
Ingredientes:
Calamares.
Cebolla.
Ajo.
Tomate casero.
Aceite.
Tintas de calamar.
Mantequilla.
Harina.
Leche entera.
Huevo.
Pan rallado.
Elaboración:
Primero vamos a preparar los calamares en su tinta, por lo que para ello, picamos en taquitos pequeños el ajo y la cebolla.
En la cazuela donde se vayan a preparar, echar un chorrito de aceite y pochar el ajo y la cebolla.
Cortar en trozos el calamar, previamente bien lavado, e incorporarlo a la cazuela, una vez esté pochada la cebolla.
Al poco tiempo podréis comprobar cómo el calamar comienza a soltar su agua, por lo que hay que dejarlo que cueza a fuego medio un rato.
Cuando reduzca un poco el agua, añadir las tintas, mover bien y seguir dejando que se haga.
Casi al final, cuando veáis que el calamar empieza a estar tierno, añadimos una cucharada de tomate casero. Removemos todo para mezclar sabores.
Si veis que os queda la salsa muy suelta, podéis añadir una cucharadita de pan rallado o espesante comercial para darle la consistencia que queráis.
Ahora que tenemos listos los calamares en su tinta, vamos a preparar la masa de las croquetas, para ello preparamos una bechamel espesa (mantequilla, harina y leche entera – la sal no es necesaria) y le incorporamos al final, para dar color, una tinta de calamar (da igual que sea fresca que en bolsita).
Por otra parte, pasamos por una picadora unos trozos del calamar que previamente hemos preparado y añadimos los tropiezos resultantes a la bechamel.
Extender la bechamel en una bandeja y dejar enfriar muy bien (yo aconsejo hacerla el día antes de comer y dejarla toda la noche en la nevera para que se endurezca bien).
Ir cortando la masa en porciones, pasar por huevo y dar forma, pasar por pan rallado y freír en abundante aceite bien caliente.
El resultado ya lo habéis visto en la foto… espectaculares y sabrosas croquetas.
