
A ponerse las botas…
Plato de domingos o por lo menos de fin de semana, más que nada porque después de comerlo, sólo te dan ganas de tumbarte en el sofá a echarte una siesta.
Además en este caso, la alubia utilizada es casera, concretamente del huerto que tenemos en San Esteban de Pravia, el cual trabaja mi suegro cuando viene largas temporadas.
Ingredientes:
Alubias blancas.
2 cebollas.
1 diente de ajo.
1 zanahoria.
Aceite.
Sal.
1 hojita de laurel.
Chorizo.
Morcilla de arroz.
1 manita de cerdo.
Rabo de cerdo.
Oreja de cerdo.
Lacón.
Elaboración:
Poner a remojo las alubias con agua fría un día antes de cocinarlas.
En una cazuela de barro, cubrir las alubias con agua y un chorrito de aceite de oliva, incorporar las cebollas, el ajo y la zanahoria, todo ello muy picadito, así como el chorizo y una hoja de laurel. Cocer a fuego medio hasta que la alubia esté tierna (el tiempo depende del tipo de alubia).
Por otra parte, en una olla exprés con agua, cocer durante aproximadamente 40-45 minutos el lacón, la manita de cerdo, el rabo y la oreja.
Aclaro que este proceso de cocer por separado es por evitar un exceso de grasa en esta receta.
Cuando esté hecha la carne de la olla, escurrirla bien y añadirla a la cazuela de alubias, incorporando también en ese momento la morcilla.
Aplastar unas pocas alubias en un plato y volver echarlas junto al resto (con esto se consigue que espese un poco el caldo). Seguir cociendo y rectificar de sal.
Cuando se vaya a servir en la mesa, separar el acompañamiento de carne, morcilla y chorizo en una bandeja aparte de la cazuela de alubias.
Un buen vino tinto hará las delicias de este momento.